segunda-feira, 4 de fevereiro de 2013

Del parque urbano al parque sostenible. Bases conceptuales y analíticas para la evaluación de la sustentabilidad de parques urbanos


Revista de geografía Norte Grande

versión On-line ISSN 0718-3402

Rev. geogr. Norte Gd.  n.43 Santiago sep. 2009

doi: 10.4067/S0718-34022009000200002 

Revista de Geografía Norte Grande, 43: 31-49 (2009)
ARTÍCULOS Tema central: medio ambiente urbano


Del parque urbano al parque sostenible. Bases conceptuales y analíticas para la evaluación de la sustentabilidad de parques urbanos1

http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0718-34022009000200002&script=sci_arttext


Luis Aníbal Vélez Restrepo2
2 Escuela de Planeación Urbano-Regional, Universidad Nacional de Colombia (Colombia). E-mail: luveler@unalmed.edu.co

RESUMEN
Las funciones ambientales de los parques urbanos se plantean hoy como una cuestión básica; como un objetivo de la gestión urbana. No obstante, el análisis y manejo ambiental de tales espacios es llevada a cabo por distintos sectores institucionales sin una consideración de conjunto en términos de su aporte a la sustentabilidad urbana. El objetivo del presente trabajo es desarrollar un modelo para la evaluación de la sustentabilidad de grandes parques urbanos, como punto de partida para su análisis y manejo ambiental integrado. Se define una estructura conceptual y analítica que integra tres principios y nueve indicadores, en un valor único de sustentabilidad. El modelo se presenta como un aporte conceptual y metodológico; y como una herramienta de gestión, a partir de un modelo abierto, flexible, que admite la modificación de indicadores o la incorporación de otros, atendiendo a las condiciones específicas en posibles casos de estudio.
Palabras clave: Parque sostenible, áreas verdes urbanas, sustentabilidad urbana.

ABSTRACT
The environmental functions of urban parks have become a basic question, a target for urban management. However, the analysis and environmental management of such spaces is usually done by various institutional sectors without consideration of array in terms of its contribution to urban sustainability. The aim of the following paper is to develop a model for evaluating big urban parks sustainability, as a starting point for its analysis and integrated environmenta management. A conceptual and analytic structure is defined, which is made up of three principles and nine indicators. The model is showed as a conceptúa and methodological contribution; and as a management tool, from an opened model, flexible, that accepts the changing of indicators or the adding of others, according to the specific conditions.
Key words: Sustainable park, urban green areas, urban sustainability.


Ya sea que se consideren o se definan por su carácter metropolitano, central, zonal, recreativo, ecológico, temático, etc., los parques urbanos en general empiezan a ser cuestionados hoy en términos de su aporte a la sustentabilidad; especialmente por su propio impacto ambiental a nivel de materiales, consumo energético, producción de desechos, exclusión social, inseguridad, artificialidad en su funcionamiento y por su esterilidad como habitat ecológico (Cranz & Boland, 2004).
Así, frente a los paradigmas que convencionalmente han asistido la creación o diseño y manejo de parques, hoy se plantea la pregunta por la contribución de estos al proyecto de hacer ciudades más balanceadas y sostenibles ecológicamente, adquiriendo relevancia la cuestión del parque sostenible (Cranz & Boland, 2004).
En efecto, con la dinámica expansiva de las ciudades y la urbanización de la vida, los parques, así como el verde urbano en general, empiezan a ser vistos por sus funciones y valores ambientales, como naturaleza urbana, y no solo por sus formas estéticas u ornamentales en el espacio urbano (Platt, 1994; Hough, 1998; Ward, 2002; Vélez, 2007).
El objetivo del presente trabajo es plantear elementos conceptuales y analíticos que permitan conducir las dinámicas, estructuras y configuraciones de grandes parques urbanos con criterios de sustentabilidad. Para tales efectos se acude en primera instancia a la literatura internacional a fin de obtener un panorama del estado del arte en el análisis de parques y áreas verdes urbanas desde el punto de vista de la sustentabilidad, como concepto integrador que intenta especificar y compatibi lizar las interacciones y requisitos sociales, económicos y ecológicos en el parque urbano.
A partir de esa revisión se establece un marco conceptual y analítico para la evaluación de su sustentabilidad, en la perspectiva ambiental; ello como un modelo general, definido en los aspectos relacionados con el componente verde, la economía y manejo ambiental de recursos y las condiciones de atractividad para el uso social.
Los parques y áreas verdes en el marco de la sustentabilidad urbana3
Desarrollo sostenible, ciudad sostenible y sustentabilidad urbana son conceptos asociados y, ante todo, complejos en tanto pretenden involucrar y balancear objetivos de distinta índole (Lindsey, 2003; Scipioni et al.,2008). Especialmente en torno a la sustentabilidad urbana se desprenden diferentes métodos, respondiendo a distintos enfoques o énfasis en determinados aspectos o funciones del ambiente urbano, con lo cual los indicadores pueden variar según el contexto específico de aplicación, sus condiciones, prioridades y objetivos (Alberti, 1996; Fehr et al., 2004).
En cualquier caso, tales conceptos constituyen un marco de integración de diferentes dimensiones del medio ambiente y del desarrollo, desde distintas escalas y perspectivas. De manera análoga, el discurso y el análisis de la sustentabilidad, referido a los parques o al verde urbano, es campo de múltiples miradas desde diversas escalas y enfoques de integración.
El Cuadro N° 1 presenta una síntesis de planteamientos en torno a la sustentabilidad de parques y áreas verdes, dejando ver distintos niveles o escalas de aproximación. En primer lugar, en los análisis de sustentabilidad a escala urbana o de ciudad, los parques y espacios verdes suelen ser considerados solo como un indicador o un dato más en las guías o estructuras analíticas determinadas, agrupados ya sea en términos de área (m2) de espacio verde, acciones de mejoramiento de la biodiversidad, incremento de áreas naturales (Abolina & Zilans, 2002; Zilans & Abolina, 2007), mantenimiento de parques y preservación de recursos naturales (Fehr et al.,2004).
Cuadro N° 1
Aproximaciones conceptuales y analíticas en torno a la sustentabilidad de parques y áreas verdes urbanas
 

Fuente: Elaboración propia.
Esa consideración es bastante reducida frente a la pregunta por la contribución de los parques al proyecto de ciudad sostenible, que supone ir más allá de los datos o reportes sobre cantidad y mantenimiento de estos. Efectivamente, los espacios verdes urbanos no son espacios cualitativamente neutrales, por el contrario, son lugares característicos, diferenciados en sus contenidos y formas, al igual que en sus funciones ecológicas, urbanas y sociales. No implican, de antemano, una expresión intrínseca de desarrollo sostenible (Chiesura, 2004), ni deben ser asumidos como bienes incuestionables en la ciudad (Halvorsen, 2000). Su aporte en tal sentido va a estar mediado justamente por las especificidades que presentan, cuyo reconocimiento supone acercarse al espacio verde como objeto de estudio en sí mismo.
Un segundo nivel de aproximación a la sustentabilidad de los parques y áreas verdes en el Cuadro N° 1, es justamente un acercamiento a la escala del verde urbano en su conjunto, entendido como la estructura de áreas verdes de la ciudad. El análisis a esta escala (sustentabilidad del verde urbano) aprecia y diferencia los atributos de los distintos tipos de áreas, especialmente de su componente verde, el cual se analiza o evalúa en función de criterios, principios o indicadores de tipo social, ecológico, y en algunos casos, económico, como dimensiones e interrelaciones de la sustentabilidad (Cuadro N° 1).
En tercer lugar, la sustentabilidad a la escala de parque y de área verde, asumidos como unidad de análisis en sí mismos, es un nivel analítico aparentemente menos abordado en la literatura, pero que deriva también en distintas aproximaciones y alcances: en términos de la pregunta por el aporte de uno u otro parque a la sustentabilidad urbana, específicamente por los beneficios sociales y psicológicos que su uso tiene en los ciudadanos, lo cual estará determinado por las cualidades del parque como tal (Chiesura, 2004); o bien, en términos de la definición de indicadores de gestión y uso para estimar la sustentabilidad del parque (García y Guerrero, 2006); o de la evaluación de la sustentabilidad de senderos verdes urbanos (Lindsey, 2003).
A nivel conceptual, Cranz & Boland (2004) se plantean el problema del parque sostenible, considerándolo como un modelo emergente respecto al cual describen las características generales o atributos que lo hacen diferente de otros tipos de parques urbanos: la autosuficiencia de recursos, la integración al sistema urbano mayor y los nuevos modelos de expresión estética, atributos que caracterizan dicho modelo en sus aspectos constructivos y operativos, físicos y sociales, y que están representados en el ahorro energético, de recursos materiales (fertilizantes, laboreo y agua) y de costos de mantenimiento, el reciclaje, el control de sedimentos, la reducción del ruido y de la contaminación, la configuración en función de la ecología del lugar, el diseño y manejo sucesional de la vegetación, el aporte al bienestar social y la salud pública, la accesibilidad, la conectividad y la integración social y urbanística a la ciudad.
Más que una cuestión de escala, los estudios reseñados en el Cuadro N° 1 permiten inferir también algunos rasgos comunes del estado del arte sobre la sustentabilidad en relación con parques y áreas verdes. Un denominador común es el carácter comprehensivo e integrador que presentan los distintos planteamientos analizados, lo que es consonante con el objetivo de desarrollo sostenible al que asisten. En tal sentido, la mayoría de las estructuras conceptuales y sus indicadores comprenden y relacionan, por lo general, componentes ecológicos, sociales, físico-espaciales, económicos y de gestión, enfatizando la importancia del contexto local y de la aceptación social para la sustentabilidad.
En general puede decirse que existe un amplio marco de criterios o principios, objetivos e indicadores de sustentabilidad de parques y áreas verdes que reconocen la complejidad temática. Sin embargo, en la mayoría de las propuestas analíticas del Cuadro N° 1, los indicadores quedan planteados de manera independiente, con lo que su aporte a la sustentabilidad solo se lee aisladamente, para cada indicador en sí mismo, y no en su relación con los demás; es decir, sin establecerse una consideración conjunta o integrada de ellos, que permita reconocer la situación general en términos de un valor único o sintético de sustentabilidad, ya sea a nivel cualitativo o cuantitativo. Esa desarticulación formal de criterios e indicadores limita la aplicación de los modelos o estructuras conceptuales como herramientas en la toma de decisiones de planificación y manejo o en la definición de escenarios de sustentabilidad (Vélez y Gómez, 2008).
Lo anterior sugiere la importancia de avanzar en la definición de tales estructuras, en la articulación de principios e indicadores para el análisis de la sustentabilidad de parques y, por lo tanto, para la planificación y manejo del parque sostenible.
Principios e indicadores de sustentabilidad de grandes parques urbanos. Del parque urbano al parque sostenible
De acuerdo con Clark et al. (1997) la sustentabilidad puede ser entendida como la habilidad para producir y/o mantener, durante algún tiempo en el futuro, un conjunto de condiciones o cosas deseadas. En ese marco general, algunos conceptos clave de sustentabilidad, como el de capacidad de autorregeneración, tienen un alcance limitado al plantearse a nivel de la ciudad, de los parques o del verde urbano. Específicamente se hace referencia a las restricciones que presenta, por ejemplo, el desarrollo de procesos sucesionales de la vegetación, no siempre viables técnica y socialmente dadas las múltiples funciones que se le demandan a estos espacios (Clark et al., 1997).
Asimismo, se plantea que, de manera análoga, la autocosteabilidad económica como criterio de sustentabilidad tiene un alcance restringido en tales espacios, si se tiene en cuenta que aquellos proveen servicios ambientales antes que bienes o productos físicos directos (Clark et al., 1997), aunque esos servicios incidan positivamente en la producción o productividad de diversos sectores económicos y sociales urbanos.
No obstante, en ese contexto urbano restrictivo, la noción de parque sostenible está asociada, de acuerdo a los criterios de sustentabilidad, a la existencia de determinados atributos o características ecológicas, ambientales, sociales y de economía de recursos, como principios que definen su estructura y funcionamiento y que se convierten en beneficios para el presente y para el futuro. En concordancia con lo anterior, el Cuadro N° 1permite definir un marco conceptual y analítico de sustentabilidad de parques urbanos, expresado en tres principios generales que enmarcan una relación de indicadores para una visión integrada: la funcionalidad ecológica, la economía y el manejo ambiental de recursos y la funcionalidad social, como se representa en laFigura N° 1.
Figura N° 1
Representación esquemática de la construcción del índice de sustentabilidad
Fuente: Elaboración propia.
La funcionalidad ecológica, como un primer principio del modelo, hace referencia fundamentalmente al componente de vegetación de parques o áreas verdes urbanas, el que constituye por excelencia el elemento esencial y caracterizador de esos espacios. La naturaleza o la vegetación de la sustentabilidad es aquella que provee un nivel alto y continuado de beneficios netos, incluyendo la reducción de contaminantes atmosféricos, amortiguación del clima y del ruido, mejoramiento de la calidad visual del paisaje y provisión de refugios para especies de fauna urbana no doméstica, entre otros (Clark et al., 1997; Vélez, 2007).
En general, se asocian mayores beneficios a una mayor naturalidad del verde, a la existencia de procesos sucesionales de la vegetación (Rebele, 1994; Kendle & Forbes, 1997; Niemelä, 1999; Cilliers et al., 2004), a su conectividad ecológica en el paisaje urbano y regional y a su menor fragmentación, como condiciones que enmarcan dicha funcionalidad.
Una cuestión que se plantean de una u otra forma distintos autores (Freeman, 1999; Milligan & Raedeke, 1995; Jorgensen et al., 2002) es la relacionada con el tipo de naturalidad socialmente aceptable en la ciudad (qué tan naturales pueden ser los parques urbanos, tanto en apariencia como en función). Si bien la utilización de procesos sucesionales es ecológicamente deseable, también afecta valores de amenidad y uso social, y su implementación no siempre es posible en algunos parques (Gustavsson, 2005), de manera que habría que entender la naturalidad como un grado de impacto humano o una menor artificial ización (Breuste, 2004; Forsyt & Musacchio, 2005).
Justamente, el parque sostenible reconoce las restricciones urbanas para restablecer procesos ecológicos e incrementar la naturalidad de sus áreas verdes. Dicho parque, como lo señalan Cranz & Boland (2004), imita la naturaleza en su composición de especies y en su función y para ello no tiene que restringirse a un modelo único, pudiendo ser naturalístico o formalista en apariencia, y contener especies nativas o no nativas apropiadas. Se trata, más bien, de enfatizar la creación de comunidades de plantas con valor no solo ornamental, sino ecológico (Hough, 1998; Gobster, 2004; Vélez, 2007).
Por lo visto en la literatura internacional, el análisis del contenido ecológico del verde urbano acude en muchos casos a la consideración de una o más variables estructurales que en alguna medida reflejan la complejidad y funcionalidad biológica del componente verde. Se trata de variables relacionadas ya sea con la organización espacial o la diversidad estructural (cobertura de dosel, cobertura de sotobosque, cobertura a nivel de piso o suelo), la distribución de edades, la frecuencia y dominancia de especies y la presencia de vegetación nativa, entre otras (Clark et al., 1997; Halvorsen, 2000; García y Guerrero, 2006).
Generalmente, tales variables se asumen como indicadores independientes cada uno en sí mismo, en otros casos se integran en un valor único o concepto integrador, a modo de índices, ya sea de integridad biótica (Lindsey, 2003), cualidad florística (Miller & Wardrop, 2006), aptitud o valor de habitat (Livingston et al., 2003; Kroll & Haufler, 2006), integridad ecológica (Vélez y Gómez, 2008) o naturalidad, tratándose de ámbitos regionales (Machado, 2004), entre otros.

Entre las distintas conceptualizaciones posibles, en este trabajo se opta por una noción de aptitud o valor de habitat como indicador de funcionalidad ecológica en parques y/o áreas verdes urbanas (Figura N° 1). Ello por dos razones, por ser un concepto complejo que da cuenta en sí mismo de características estructurales y funcionales de la vegetación y su relación con la fauna, y porque tiene un gran potencial como referente de naturaleza urbana y de sustentabilidad ecológica del verde urbano, pudiendo ser una categoría de análisis más flexible y aceptada, respecto a otras conceptualizacio-nes que pueden percibirse asociadas generalmente a una idea de ruralidad o de ecosistema no intervenido, desde la perspectiva urbana. De hecho, los métodos y variables de evaluación en bosques y ecosistemas naturales suelen resultar inapropiados o insuficientes a efectos de evaluación ecológica de espacios verdes en la ciudad, donde los criterios de tamaño, rareza y riqueza, entre otros, son menos apropiados (Freeman, 1999).

De acuerdo con Cranz & Boland (2004) la autosuficiencia o economía y manejo ambiental de recursos es uno de los principios de sustentabilidad de los parques, el que responde a su vez a un principio de economía local como base de economía de recursos en el desarrollo sostenible (Berke & Manta, 2000).
En ese sentido, el parque sostenible conlleva un conjunto de estrategias para disminuir los consumos de energía, fertilizantes, materiales básicos, laboreo y agua; al mismo tiempo, produce menos ruido, menos aguas lluvias contaminadas, menores cantidades de residuos líquidos y sólidos, incluyendo la hierba cortada (Cranz & Boland, 2004).
Es obvio que la plena autosuficiencia de recursos en el funcionamiento del parque es un objetivo poco viable, de manera que las finalidades y condiciones de la sustentabilidad se dirigen fundamentalmente a la reducción en el consumo de recursos y producción de residuos. Se relaciona el ahorro y uso eficiente de agua, energía y residuos, como prácticas de producción más limpia ya sea a nivel de uso doméstico o de los sectores económicos industrial, agrícola, comercial, de servicios, entre otros (AMVA, 2007).
En esa perspectiva, los parques, así como los hoteles, centros educativos, de salud y restaurantes se incluyen en el sector servicios, en tanto constituyen espacios cuyo funcionamiento, desde el punto de vista hídrico, energético y de residuos, se asocia básicamente a la operación de instalaciones sanitarias, actividades de aseo, riego y mantenimiento de jardines, cocción de alimentos, iluminación, equipos de oficina y, en algunos casos, motores de juegos mecánicos.
Las opciones de economía y manejo ambiental de recursos que pueden asociarse a ese tipo de actividades e instalaciones, tienen que ver no solo con la reducción de pérdidas y cambio de hábitos de uso y consumo del recurso, sino también con la optimización de procesos, implantación de dispositivos ahorradores, reciclaje, uso de fuentes alternas y cambios tecnológicos (AMVA, 2007).
Distintos indicadores propuestos para determinar la sustentabilidad en el contexto urbano consideran directa o indirectamente la aplicación de cambios en tal sentido (Alberti, 1996; Huang et al., 1998; Fehr et al., 2004; Leal, 2004; Van Dijk & Mingshun, 2005; AMVA, 2007; Hernandez, 2003; Gonzalez y De Lázaro, 2005; UNEP, 2005).
Con base en el estado del arte a nivel internacional y local, el modelo representado en la Figura N° 1 incorpora, en efecto, cinco indicadores de economía y manejo ambiental de recursos en parques; indicadores referidos a aspectos que son hoy un imperativo de la gestión ambiental urbana, y cuya definición y medición es básica para garantizar realmente avances en la sustentabilidad; son indicadores relacionados con el consumo de recursos y la producción de residuos o emisiones atmosféricas y acústicas, como se indica en la Figura N° 1.
La funcionalidad social como principio, en general se refiere al reconocimiento de la contribución que hacen los parques al bienestar de los ciudadanos (Chiesura, 2004; Tyrväinen et al., 2007), para lo cual la aceptabilidad de estos espacios es un condicionante de dicha funcionalidad y, particularmente, de los procesos y formas de naturalización o ambientalización (Purcell & Lamb, 1998; Briffett, 2001; Jorgensen et al., 2002; Lindsey, 2003; Van Herzele & Wiedemann, 2003; Asakawa et al., 2004; Gobster, 2004; Forsyth & Musacchio, 2005; Bjerke et al.,2006; Jim & Chen, 2006; Özguner & Kendle, 2006; Roovers et al., 2006; Barbosa et al., 2007).
El concepto de atractividad puede constituir aquí un marco de integración de distintos factores físicos y humanos que inciden en el mayor o menor uso social de los parques y áreas verdes. Con base en Van Herzele & Wiedemann (2003) el modelo generado en este estudio acude básicamente a tres requisitos generales de atractividad: accesibilidad, tranquilidad y seguridad, como indicadores de cualidades indispensables en cualquier parque o espacio verde, y en buena medida, objetivas, independientes de la clase de usuario y del tipo de área.
Una estructura analítica para evaluar la sustentabilidad del parque urbano
Tal como se indicó antes, el esquema de la Figura N° 1 representa una visión de la sustentabilidad de parques urbanos, como resultado de la relación de principios e indicadores de características ecológicas, ambientales, sociales y de economía de recursos, considerados de manera conjunta sobre un espacio y tiempo dados. El Cuadro N° 2 expresa una estructura analítica correspondiente a ese planteamiento, desarrollando una perspectiva integral y consolidada de la sustentabilidad como estado de tales características.
En efecto, a partir del análisis propuesto en el Cuadro N° 2 será posible evaluar la sustentabilidad del parque y, a su vez, estimar el significado o el aporte de cada indicador a la sustentabilidad, cuantificándolo como un porcentaje con respecto al conjunto o total. Igualmente, se podrá calificar o juzgar el estado de uno u otro indicador en sí mismo, e identificar las variables críticas en cada caso, como factores que inciden o explican, en parte, la situación socioeconómica o ambiental reflejada en la matriz de análisis.


En primer lugar, el indicador de aptitud o valor de habitat presentado en el Cuadro N° 2, recoge el índice planteado por Livingston etal. (2003), según el cual la aptitud resulta de la sumatoria de cuatro parámetros de la vegetación, considerados fundamentales para la vida silvestre: cobertura vegetal (porcentaje de la superficie cubierta de plantas), vegetación nativa (porcentaje del área cubierta por plantas de especies nativas), cobertura vegetal de refugio (porcentaje del área con presencia de vegetación cercana al suelo o a nivel de este) ydiversidad estructural (número de capas estructurales o diversidad de alturas de la vegetación existente, expresado en porcentaje respecto a un potencial definido).

Tales parámetros son pertinentes en tanto permiten, en conjunto, conocer el arreglo estructural y composicional actual de la vegetación en sí misma; siendo este un resultado que puede interpretarse en términos de aptitud o valor como habitat (Livingston et al., 2003), que expresa, en cierta medida, una calificación o configuración de naturalidad del componente verde, o bien, una estructura para la funcionalidad ecológica, admitiendo un papel biológico a las plantas en las distintas tipologías del verde urbano.
Una aplicación de este índice en paisajes urbanos, en Arizona, es presentada por Livingston et al. (2003), donde se asume como una herramienta predictiva para calificar distintos tipos de verde urbano e incorporar la conservación en su manejo.
Se trata de una expresión flexible y adaptable desde el punto de vista de su cuantificación en un caso dado, en la medida en que es posible ponderar y categorizar sus variables (Cuadro N° 2) según los objetivos o particularidades del análisis. En efecto, los referentes teóricos de diversidad estructural, cobertura vegetal de refugio y de aptitud de habitat en general, se definen de acuerdo a los objetivos o metas establecidos y características biogeográficas de las áreas del entorno o especies animales que se consideren.

Por lo anterior, el índice constituye también un referente para el diseño (o rediseño) de espacios verdes, permitiendo configurar y cuantificar posibles niveles o valores de naturalidad o de aptitud de habitat a restablecer en los parques urbanos, en una perspectiva de evaluación de la sustentabilidad.
Aunque en el ámbito colombiano no se reporta aún la aplicación explícita de índices de aptitud de habitat en contextos urbanos, sí existen experiencias y proyectos de creación de ambientes boscosos o naturalizados en estos. El proyecto de parque Tulio Ospina, en el Área Metropolitana de Medellín, incorpora el planteamiento de áreas con distintos niveles de naturalidad (Figura N° 2), cuya materialización puede ser asistida a partir de la definición de valores de aptitud y niveles de aproximación a la sustentabilidad.
Figura N° 2
Proyecto de parque Tulio Ospina, en el Área Metropolitana de Medellín. Distintos niveles de naturalidad y funcionalidad ecológica implícitos en el diseño de su componente verde

Fuente: Elaborado por el Consorcio Aquatro para el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Medellín, 2009.
Desde el punto de vista de la economía y manejo ambiental de recursos, un indicador de ahorro y uso eficiente del agua se propone en el Cuadro N° 2, tomando en cuenta los cambios tecnológicos, o la implantación de dispositivos ahorradores sustitutivos de equipos convencionales (AMVA, 2007). El ahorro estará dado entonces por la diferencia entre el consumo total de agua de los equipos convencionales y el de los equipos o dispositivos ahorradores, en m3/año. De manera análoga, el ahorro en el consumo de energía está dado en términos de la diferencia entre el consumo actual y el consumo propuesto (kWh/año), según los cambios de equipos.
En cada caso existirá un ahorro potencial de referencia de manera que el porcentaje de ahorro de agua o energía (promedio mensual o anual), antes que un valor absoluto, resulta del cociente entre el ahorro alcanzado y el potencial, de acuerdo al número de equipos o dispositivos ahorradores implementados respecto al total posible en el parque. Una expresión matemática para la estimación de estos indicadores se encuentra en AMVA (2007), y un ejemplo de aplicación puede verse en Uribe (2007).
Los indicadores relacionados con el manejo de los residuos sólidos y líquidos, presentados en el Cuadro N° 2, se fundamentan en la medición de los residuos producidos, más que en los reciclados. Se asume así que un proceso de gestión de residuos debe estar orientado, inicialmente, a minimizar los mismos, en segundo lugar a su tratamiento o reciclado y, por último, si esto no es posible, disponerlos en lugares seguros (Estrucplan, 2008).
Consecuentemente, el indicador denominado reducción en producción de residuos sólidos per cápita/año (Cuadro N° 2) da cuenta de los residuos no reciclados, no compostados o reutilizados, y no separados; es decir, llevados a relleno (CONAMA, 2001). Asimismo, hace referencia a la producción per capita a fin de independizar los resultados, respecto a variaciones en el flujo de usuarios entre un período y otro.
La reducción de residuos sólidos obtenida se valora como un porcentaje, respecto a un potencial de reducción o valor de referencia a establecer (Cuadro N° 2) según estándares internacionales o de acuerdo a características locales en términos de metas nacionales, según políticas establecidas y tecnología existente, para un programa de medición y reducción. Justamente, esta consideración de umbrales de comparación permite dar cuenta de los avances hacia la sustentabilidad del parque.
En el mismo sentido, el indicador denominado reducción de residuos líquidos per cápita/año debe interpretarse como un porcentaje respecto a una reducción o valor de referencia establecido. En el marco de un programa de medición habría que considerar las descargas indirectas, conducidas a través de alcantarillas, a suelos y corrientes situados fuera del parque, como residuos o vertidos producidos, situación común en muchos parques recreativos urbanos y suburbanos de países en desarrollo. Con ello se reclama y se aprecia la articulación del parque a plantas de recolección o tratamiento situadas dentro o fuera.
El seguimiento a la generación o producción de residuos desde el origen responde a una visión de la sustentabilidad más estructural, ligada no solo a procesos de tratamiento o reciclaje, sino a la cuestión de la reducción de la producción misma de estos, lo que remite a la pregunta por la tecnología y los niveles de consumo. A partir de los datos que tradicionalmente registran las entidades ambientales sobre la cantidad de residuos producidos y cantidad de aprovechados o separados, mes a mes, es posible construir estos indicadores de reducción en la generación de residuos dispuestos en el parque como sector de actividad. Un caso de aplicación se reporta en Cano y Cano (2008).

Como parte de este grupo de indicadores relativos al manejo de recursos se incorpora una estimación de la calidad del aire en el parque y su entorno, a través de la medición de la concentración de contaminantes en laatmósfera. Para ello se toma como base el índice de calidad del aire (Air Quality Index, AQI) propuesto porEnvironmental Protection Agency (EPA, 1999), que asocia niveles de calidad a rangos de concentración de partículas y sus efectos sobre la salud.

El índice convierte la concentración media de uno o varios contaminantes a una escala que va de cero (0) a quinientos (500). Un rango de 0 a 50, equivale a un nivel bueno y a un 100% de sustentabilidad. El porcentaje disminuye a medida que el valor del índice se incrementa; a partir de 200, el índice toma el valor de 0%, puesto que la calidad se vuelve pésima, muy peligrosa (EPA, 1999). AQI incluye seis contaminantes clave, categorizados también en dicha fuente. La asignación de categoría o calificación del índice se hace con base en el contaminante con mayor concentración. Aplicaciones de AQI se encuentran en EPA (1999) y en Toro y Marín (2006), para la ciudad de Medellín.
La explicación del índice, presentado también en el Cuadro N° 2, es la siguiente:

Finalmente, el Cuadro N° 2 presenta tres indicadores de sustentabilidad, desde la perspectiva de la funcionalidad social: accesibilidad, tranquilidad y seguridad, los cuales constituyen condiciones básicas de atractividad, a la vez que representan relaciones socioespaciales en el ámbito urbano, esto es, interacciones parque-ciudad.
La accesibilidad está dada por el grado de acceso físico al parque que, de acuerdo con Van Herzele & Wiedemann (2003), depende de la posibilidad de ingresar a este a través de distintos costados o puntos cardinales. Esta definición permite, en buena medida, obviar valoraciones subjetivas en torno al número de accesos que deban tener los parques o sobre si estos deban ser de carácter cerrado o abierto en un caso particular. Asimismo, constituye una alternativa frente a la medición de la accesibilidad en función de las distancias únicamente. El indicador acude a criterios de acceso, que generan una calificación más objetiva o independiente de apreciaciones individuales. Por lo tanto, antes que referirse a un número mínimo de accesos como elemento de juicio, o a las distancias en sí mismas, el grado de acceso físico se determina en función del número de puntos cardinales con al menos un acceso, considerando con ello que la posibilidad de ingresar al parque desde diferentes puntos incrementa el grado de acceso a este (Van Herzele & Wiedemann, 2003). Con base en este criterio, al menos un acceso en cada punto cardinal otorga un grado de acceso físico al parque de 100%; dicho grado disminuye a medida que el número de puntos cardinales, con al menos un acceso, se reduce.
El segundo indicador de funcionalidad social, la tranquilidad, está representado por los niveles de ruido percibidos en el parque, ya sea que se originen en su interior o en su contexto (Van Herzele & Wiedemann, 2003), reconociendo con ello que aun los parques de recreación activa requieren niveles aceptables de ruido. Una valoración en tal sentido, en la perspectiva de la sustentabilidad, puede hacerse con base en Scottish Environment Protection Agency (SEPA, 2004), que clasifica los niveles de sonido presentes en situaciones rutinarias, asignando la categoría de muy tranquilo a niveles superiores a 0 hasta 30 dB(A), y ruidoso cuando iguala o supera los 70dB(A). El nivel de tranquilidad se define como una función inversa del nivel de intensidad sonora (dB), de manera que para niveles hasta de 30 dB(A) corresponde un valor de 100% de tranquilidad, tal como se propone en el Cuadro N° 2. Las mediciones de ruido constituyen procesos que por lo general se llevan a cabo en las ciudades o sectores de actividad, existiendo capacidad técnica y posiblemente distintas categorizaciones de sonido o tranquilidad, alternativas a la presentada aquí, con base en SEPA (2004).
El indicador de percepción de seguridad se determina como el porcentaje de visitantes que afirman sentirse seguros al visitar el parque, respecto a un potencial de percepción de seguridad de 100%. Esta es una medición de un buen nivel de complejidad en la información, puesto que refleja la sensación de la gente en el parque que puede estar asociada en parte a las características físicas y de manejo del lugar, así como a experiencias directas e indirectas de victimización (Austin et al., 2002). Por otra parte, la tasa de victimización, siendo necesaria, no da cuenta de la sensación del público en el parque, y está limitada a la existencia de denuncias, reporte de los hechos o presencia de las víctimas entre los encuestados. Estudios o encuestas de percepción de seguridad se exponen en Austin et al. (2002) y en Medellín cómo vamos (2008).
Si bien cada uno de estos indicadores presentados tiene en sí mismo un importante poder explicativo e integrador, la estructura analítica del Cuadro N° 2 propone avanzar hacia la integración de todos ellos en un valor único o indicador sintético, enmarcando así una determinada conceptualización de sustentabilidad de parques urbanos: el principio de funcionalidad ecológica conlleva el reconocimiento de una visión dinámica de la naturaleza en la ciudad, y con ello, de la importancia de los procesos naturales en el verde urbano; el principio de economía y manejo ambiental de recursos da cuenta de la reestructuración energética y del flujo de materiales en la ciudad como criterios de sustentabilidad; mientras que la funcionalidad social enmarca dicha sustentabilidad en los propósitos de calidad de vida urbana, de habitabilidad a partir del espacio público.
La estructura planteada en el Cuadro N° 2 constituye ante todo un marco analítico amplio, objetivo, que no pretende inducir necesariamente un tipo o modelo estándar de parque urbano, sino que, por el contrario, admite que cada parque puede ser sostenible desde su carácter, tipología o funciones urbanas propias. La estimación de la sustentabilidad a partir del marco analítico planteado adquiere también un alto nivel de objetividad, puesto que cada indicador o sus variables se pueden calificar o interpretar de acuerdo a las particularidades geográficas de las áreas consideradas, siendo esas especificidades las que permiten establecer los referentes de valoración de cada aspecto.
Se trata fundamentalmente de indicadores de estado-respuesta que en conjunto ofrecen un panorama de la situación ambiental actual de los parques urbanos, de manera cuantitativa (Cuadro N° 2), dejando ver además los factores críticos o requerimientos de sustentabilidad, en términos de variables e indicadores y posibilitando mediciones comparativas entre parques y entre ciudades, asistiendo con ello la gestión de procesos de cambio y seguimiento.
Un valor agregado de esta estructura o modelo de análisis es el hecho de posibilitar, e incluso inducir, un manejo ambiental integrado del parque, lo cual en la gestión urbana suele dificultarse por la carencia de un marco de evaluación desde las distintas dimensiones de sustentabilidad. Es importante anotar que el único referente de integración de indicadores reportado en la literatura consultada se encuentra en Lindsey (2003), para la evaluación de la sustentabilidad en senderos verdes urbanos.
Consideraciones finales
La integración de dimensiones planteada aquí constituye un sistema flexible, abierto, que acepta la inclusión de más principios, dentro de los cuales pueden involucrarse igualmente otros indicadores, o modificar o remover algunos de los existentes o sus variables, o ponderar el peso o valor de los indicadores en el conjunto para otorgar un rol más o menos determinante a uno o más indicadores, atendiendo las posibilidades e intereses de investigación. Adicionalmente, cada indicador podría considerarse, alternativamente, de manera independiente para determinar o cotejar características específicas de interés, a nivel social o ambiental.
De acuerdo con lo anterior, el Cuadro N° 2 no pretende agotar los posibles indicadores de sustentabilidad de parques. Allí se ha presentado solo un conjunto considerado fundamental o básico para expresar la situación actual. No obstante, este marco analítico permite y anima la incorporación de otros. Dependiendo de las posibilidades de medición, dicho conjunto podría involucrar indicadores de conectividad ecológica y de fragmentación del parque, en función de especies o requisitos definidos de habitat (Forman & Godron, 1986; Gustafson and Parker, 1992; Mac Garigal & Marks, 1995; Forman, 1997; Frohn, 1997; Hargis et al., 1998; Jaegeret al., 2008; Ward, 2002; Higueras, 2006).
Tal selección de indicadores no pretende simplificar la gestión o la temática de la sustentabilidad relacionada con los parques, esa sería una expectativa inconveniente. Se procura, en cambio, aportar a su estructuración, para lo cual la puesta en práctica del modelo supone, al menos en el ámbito institucional, el desarrollo de un proceso técnico previo de definición de indicadores y sus valores de referencia en el contexto específico, como la base de programas de medición y reducción de los factores negativos. Se puede afirmar que la mayoría de los indicadores incluidos en dicha estructura no son complejos en cuanto a su medición o cálculo, como sí lo pueden ser las transformaciones y el seguimiento que deberán darse en el parque para incrementar la sustentabilidad, esto es, para mejorar los datos arrojados por las mediciones.
Finalmente, hay que recordar que dicha estructura analítica se concibe especialmente para parques de significativa magnitud, que admitan los requerimientos implicados en tales principios, es decir, ecosistemas estratégicos y parques de escala de ciudad, metropolitana o regional, mas no de carácter barrial. En ciudades como Medellín que, siendo deficitarias en grandes parques, cuenta con importantes cerros tutelares, considerados parques y ecosistemas urbanos a la vez, el modelo constituye una herramienta de gestión, no solo para determinar la sustentabilidad actual, sino para inducir manejo ambiental de ellos frente a la tendencia creciente de artificialización en su diseño y manejo.
Agradecimientos
El autor expresa su reconocimiento al estadístico Diego Mauricio Rendón E., por su valiosa asistencia en este estudio.
NOTAS
3 Los términos sustentabilidad y sostenibilidad se consideran equivalentes en este estudio.
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domingo, 3 de fevereiro de 2013

Parques da cidade de Melbourne na Austrália

http://parkweb.vic.gov.au/explore/parks-by-name?result_560326_result_page=Y

https://www.melbourne.vic.gov.au/ParksandActivities/Parks/Pages/Parks.aspx

Guide to parks

Melbourne's parks offer a wonderful range of opportunities to make the most of your leisure time. With a network of nearly 480 hectares of internationally acclaimed parks and gardens, there is something to suit everyone's lifestyle.
Ranging from gardens with classic 19th century heritage features and majestic tree avenues, to the 170-hectare Royal Park with its unique bushland landscape and wetlands habitat, Melbourne offers a variety of open spaces and recreation opportunities.
Visit Cooks' Cottage at Fitzroy Gardens, hear the field of 39 electronic bells at Birrarung Marr, attend a concert at the Sidney Myer Music Bowl at Kings Domain or simply relax under a shady tree at any one of the City of Melbourne's parks.

See also:
Find out more about our parks and gardens by visiting What's on, our website for everything to see and do in the city:



http://www.thatsmelbourne.com.au/Placestogo/ParksandGardens/AllParksandGardens/Pages/4438.aspx


Royal Park 

Image of Royal Park
Royal Park is the largest of Melbourne’s parks, covering 170 hectares. The large open spaces make it hard to believe you are still in the city but the excellent facilities make it a popular place for recreation and relaxation. Since its earliest days as designated parkland, Royal Park has had a strong tradition as home to various sporting activities which continue today.



Map of Royal Park (PDF 3MB)
Melway Ref: 2A K2
Facilities: toilet, playground, sports fields, dog off-leash area, running/bike track.



Royal Park special features 


Whether walking or cycling through grassland and woodland, surveying the city skyline from expansive hilltops, kite flying by day or star gazing by night, visitors will find much to enjoy in Royal Park.

Maintained as native bushland, Royal Park contains interesting remnants of the area’s indigenous vegetation, with an abundance of eucalyptus and casuarina trees.

Special features include:
  • Melbourne Zoo (public transport number 55 tram or the Upfield trainline to the Royal Park station)
  • three tennis clubs
  • the Capital City cycling trail
  • the Royal Park public Golf Course
  • the State Hockey and Netball Centre
  • twelve sports grounds for soccer, cricket, lacrosse and football
  • the Burke and Wills memorial cairn that marks their departure point
  • the terminus of the horsedrawn trams that linked the city with the Melbourne Zoo
  • remnant vegetation sites and replanting trials of native grasses (Themeda triandra)
  • Urban Camp with its original building a remnant of an army base from World War II;
  • recently restored Walmsley House, one of the oldest buildings in Victoria, transported from England circa 1856
  • a site maintained as protected habitat for the White's Skink, a reptile species now rarely found so close to the city
  • Australian Native Garden in the southern area of the park with a pond and native flora in an ornamental garden setting
  • Trin Warren Tam-boore, a recycling wetland adjacent to Oak Street with abundant birdlife on the ponds, a parking area, picnic tables and toilets.

Public toilets in parks

An up to date listing of public toilets in the City of Melbourne’s parks can be found on the National Public Toilet Map website. For each public toilet; its address, opening hours, general features and accessibility information is provided.
Concerns regarding cleaning or maintenance of public toilets in parks should be reported to the City of Melbourne.
















Temple Grandin



http://www.baixarfilmesdublados.net/baixar-filme-temple-grandin-legendado/


Download Baixar Filme Temple Grandin   Legendado

Sinopse: Como o título adianta, o longa mostra a Temple Grandin, a qual conseguiu superar as dificuldades impostas pelo seu autismo (como pensar ´imagens´ e conectá-las) tornar-se altamente reconhecida no manejo de para o abate, além de responsável pelo nos estudos relativos à sua condição. A história acompanha desde o período no qual estava prestes a ir para a (no qual conhece a sua tia Anne e o professor Carlock, duas figuras importantes em sua trajetória) até o reconhecimento nacional de seu .

Trailer

Dados do Filme:
Tamanho 338 MB
Formato:
DVDRip/Rmvb
Idioma:
Ingles (Legendado)
Classificação Etária:
Nao Informada
Lançamento: 2010
Qualidade Audio:
10
Qualidade Video:
10
Servidores:
DepositFiles

Parques do Canadá


Sustainable Development Strategy 2007 - 2009


Parks Canada Agency2007-2009 Sustainable Development Strategy

There are six long-term federal sustainable development goals. Although Parks Canada certainly contributes to the federal government’s overall performance vis-à-vis environmental quality and sustainable development, it is often difficult to make a direct one-to-one link between a Parks Canada strategy or action and a government long-term goal. In other cases, a strategy or action may contribute to more than one of the six long-term goals. The 2007-2009 SDS is presented in a “best-fit” manner, which outlines where the strategy or action is most appropriately listed.

Goal 1: Clean and secure water for people, marine and freshwater ecosystems

Objective 1.1: people have access to clean water
Government-wide Outcome
Agency or Collaborative Commitment
Agency Performance Measures
1.1.2 Drinking water quality and wastewater management are improved, e.g., on federal lands.Provide responsible environmental stewardship, heritage conservation, and efficient and affordable administration to the five national park townsites administered by Parks Canada.
Encourage the communities of Banff and Jasper to develop monitoring programs and reporting protocols similar to those in Parks- administered communities.
Meet targets for sewage effluent quality, water conservation, solid waste diversion, management of contaminated sites, and legislated limits to growth.
Objective 1.2: People use water efficiently
Government-wide Outcome
Agency or Collaborative Effort
Agency Performance Measure
1.2.1 Water efficiency and sustainable water use is improvedMaintain condition of waterways (canal systems) with regard to water control functions; meet water level obligations.Develop an inventory of water control obligations, targets and protocols for measuring compliance by March 2007.
Objective 1.3: Conserve and protect aquatic ecosystems (marine and freshwater) and biodiversity
Government-wide Outcome
Agency or Collaborative Effort
Agency Performance Measure
1.3.1 Marine and freshwater resources are protected and continue to support ecosystems and biodiversityThrough its establishment programs, Parks Canada plays a role in protecting watersheds and aquatic ecosystems.
Parks Canada will create national parks and national marine conservation areas in unrepresented regions.
It will complete or expand some existing parks.
Parks Canada will develop standards and guidelines for water quality in protected heritage areas in respect of waters receiving discharges from park and adjacent facilities.
Parks Canada will implement a framework for minimizing the environmental impacts of through highways, including the impacts to aquatic environments
National Parks: increase the number of represented terrestrial regions from 25 in March 2003 to 34 of 39 by March 2008; increase the number of represented marine regions from two in March 2003 to eight of 29 by March 2008.
Expand three national parks by March 2008 and increase the targeted land holdings in three unfinished national parks.
Receiving water quality guidelines for protected heritage areas will be developed and approved by March 2009.
A reduction from baseline levels of water pollution from highway runoff related to road salt use in ecologically sensitive roadside aquatic environments.
1.3.2 Knowledge of water resources is increasedParks Canada will conduct ecological monitoring and reporting on the state of aquatic ecosystems in national parks and national marine conservation areasDevelop fully functioning ecological integrity monitoring and reporting systems for all national parks by March 2008
Selected indicators and protocols for measuring ecological sustainability in national marine conservation areas to be developed by March 2009.
Aspects of the state of ecological integrity in each of Canada’s 42 national parks improved by March 2014.
Ecological restoration guidelines developed.

Goal 3: Reduce greenhouse gas emissions

Objective 3.3: Mitigate and reduce emissions that contribute to climate change
Government-wide Outcome
Agency or Collaborative Effort
Agency Performance Measure
3.3.1 Emissions are reduced.Introduce an Agency green building policy, further improve the energy efficiency of buildings, increase the use of renewable energy and increase employee awareness.
The total annual Agency output levels of greenhouse gasses (GHG) will be below the 2010 target of 53.4 kilotonnes .
Reduce by 15% from 2002/2003 levels, GHG emissions per vehicle kilometre from the departmental fleet.
All fuel (gasoline) purchased for federal vehicles will be ethanol blended, where available.
The Agency will direct review of procedures and application on handling, storage and disposal of PCBs and halocarbons.
Petroleum storage tank installations will be registered and non-compliant tanks mitigated.
Parks Canada will report annually the percent reduction in GHG emissions across the department’s building inventory.
Annual average GHG emissions per vehicle kilometre.
Percentage of gasoline purchased that is ethanol blended.
The Agency will be in full compliance with federal requirements by March 31, 2007.
Full compliance with federal requirements; management prescribed in federal registration and technical requirements.

Goal 4: Sustainable communities – communities enjoy a prosperous economy, a vibrant and equitable society, and a healthy environment for current and future generations

Objective 4.1: Maintain and foster social well-being within communities
Government-wide Outcome
Agency or Collaborative Effort
Agency Performance Measure
4.1.1 Communities are well positioned to advance social developmentDesignate and commemorate places, persons and events of national historic significance, particularly in under-represented priority areas.
Designate other heritage places (Historic Places Initiative; programs related to federal heritage buildings, heritage rivers, railway stations, prime minister’s gravesites and World Heritage Sites).
For those park communities that it administers, Parks Canada will produce State of the Community Reports that include among other things, discussion related to the social health of the community.
Designate, on average, 24 new places, persons and events per year, of which, on average, 33 % relate to at least one of the under-represented priority areas- Aboriginal history, ethno-cultural communities history and women’s history.
Submit 100 % of federal records regarding heritage designations to the Canadian Register on Historic Places by March 2008.
List 10,000 designated historic places on the Register by March 2009, and 17,500 by 2014.
Advise on the preparation of one World Heritage Site nomination per year.
Objective 4.2: Encourage vibrant, competitive local economies
Government-wide Outcome
Agency or Collaborative Effort
Agency Performance Measure
4.2.1 Communities are well- positioned to adapt and to maintain or generate sustainable economic activitiesParks Canada is the federal government agent for the administration of the Heritage Buildings Policy component of the Treasury Board Policy on the Management of Real Property and the custodian of the largest number of federal heritage buildings. Parks Canada will confirm and monitor the physical condition of all federal buildings in national parks and invest to bring the physical condition of those assets rated “poor” up to at least “fair “condition.
Parks Canada will update the program terms and conditions of the National Historic Sites Cost Sharing Program and make use of the program to address specific conservation issues at threatened national historic sites.
Parks Canada will work with local and Aboriginal communities to develop experience opportunities for current and potential visitors.
Percentage of federal buildings in national parks rated poor whose condition is improved to at least fair.
The National Historic Sites Cost Share Program terms and conditions will be updated by March 2007.
Develop indicators, expectations and protocols to assess visitor satisfaction and connections with Canadian heritage places.
Objective 4.3 Promote a high level of environmental quality in communities
Government-wide Outcome
Agency or Collaborative Effort
Agency Performance Measure
4.3.1 Canadian communities are actively engaged in sound environmental and natural resource management practices, stewardship initiatives, and biodiversity conservation.Parks Canada will continue to work in collaboration with provinces and territories to further develop and implement the Standards and Guidelines for the Conservation of Historic Places in Canada. This includes the adaptive use of heritage resources in ways that contribute to intelligent growth in communities and reduced pressures on landfill sites.
Parks Canada will develop learning opportunities that help bring about a culture of conservation through partnerships, increased understanding of key audiences, and the use of best practices in the areas of environmental education, place-based education and social marketing.
Parks Canada will continue its successful television broadcast partnership with Canadian Geographic magazine through “CG Kids” and to reach children with messages related to the stories of heritage places, ecological and commemorative integrity.
Parks Canada will enhance its efforts to reach school audiences by working with members of the formal education community who influence curriculum and resources development and by providing web-based curriculum-linked learning materials.
Through a collaborative arrangement with Nature Canada, provide learning activities for urban youth at national parks and other venues.
Provide opportunities for storytelling by Aboriginal people at protected heritage areas.
In collaboration with ethno-cultural organizations and stakeholders, provide learning experiences for these new audiences.
Parks Canada-administered communities will have in place inventories of their heritage assets, together with condition ratings, performance targets and priorities; and plans to conserve priority heritage buildings.
In the Parks Canada administered communities of Field and Lake Louise, require leaseholders to develop environmental strategies as part of all redevelopment proposals.
Provide advice, recommendations or certification of interventions to built cultural heritage consistent with the Standards and Guidelines for the Conservation of Historic Places in Canada as opportunity permits.
Encourage the support and involvement of Canadians and stakeholders, and their knowledge and appreciation of Canada’s heritage places.
Develop indicators, expectations and protocols for measuring public appreciation and understanding of Canadians and stakeholders by March 2007.
4.3.2 Risks to human and ecosystem health from harmful substances are reduced (including cleanup of federal contaminated sites)In the National Park communities, provide responsible environmental stewardship, heritage conservation, and efficient and affordable administration.
Develop and implement a contaminated site remediation or risk management plan for all sites.
Meet targets for sewage effluent quality, water conservation, solid waste diversion, management of contaminated sites, and legislated limits to growth in Park communities.
All 24 remaining suspected contaminated sites assessed.
Remediation or risk management action plans prepared for all sites by March 2009.

Goal 5: Sustainable development and use of natural resources

Objective 5.3: Encourage responsible use of natural resources so as to conserve and protects environmental quality
Government-wide Outcome
Agency or Collaborative Effort
Agency Performance Measure
5.3.1 Environmentally sustainable use of natural resources is promoted.Parks Canada will provide meaningful opportunities by facilitating experiential connections with Canada’s protected heritage areas.
Parks Canada will develop and deliver educational programming in and around national parks promoting personal discovery of park ecosystems and improved understanding of ecological integrity challenges.
The Agency will adjust its asset base to respond to visitor expectations and to contribute to meaningful visitor experiences.
85 % of visitors are satisfied and 50% are very satisfied with their experience at national parks, national historic sites and national marine conservation areas.
50 % of visitors to national parks and national marine conservation areas and 80 % of visitors to national historic sites participate in learning experiences.
Parks Canada will review and enhance indicators, measurement protocols and targets for all aspects of the planned results and performance expectations by March 2007.

Goal 6: Strengthen federal governance and decision-making to support sustainable development

Objective 6.1: Organizational structures and processes support meaningful and significant development objectives
Government-wide Outcome
Agency or Collaborative Effort
Agency Performance Measure
6.1.1 SDS commitments are integrated into the key planning and reporting processes of departments and agencies.Parks Canada will exercise leadership and work closely with partners to develop the heritage conservation sector in Canada, emphasizing the contribution that heritage can make to the broader sustainable development agenda.
Parks Canada will develop legislative proposals to better protect national historic sites, federal heritage buildings, and archaeological resources under federal jurisdiction.
All Parks Canada management units will produce 5- year business plans to guide resource investment (people and money) at Canada’s protected heritage areas. Financial, ecological and commemorative sustainability are at the core of these plans.
6.1.2 Clear and effective governance mechanisms to integrate sustainable development in decision making100% of materiel managers and procurement personnel take green procurement training3 by 2010.
Sustainable development strategies continue to be integrated into the annual Agency Corporate Plan.
Report annually on the percentage of materiel managers and procurement community train



44 location(s) found
Aulavik National Park of Canada
Over 12,000 km2 of arctic wilderness on Banks Island. 
Auyuittuq National Park of Canada
Baffin Island landscapes containing northern extremity of Canadian Shield. 
Banff National Park of Canada
UNESCO World Heritage Site and Canada's first National Park of Canada (1885). 
Bruce Peninsula National Park of Canada
Landscapes including the northern end of Niagara Escarpment. 
Cape Breton Highlands National Park of Canada
Home to Cabot Trail, a land blessed with spectacular cliffs. 
Elk Island National Park of Canada
Alberta plains oasis for rare and endangered species. 
Forillon National Park of Canada
The "Jewel of the Gaspé" where land meets sea. 
Fundy National Park of Canada
Atlantic's sanctuary with world's highest tides. 
Georgian Bay Islands National Park of Canada
Captivating islands representing Lake Huron's landscape. 
Glacier National Park of Canada
British Columbia's lush interior rainforest and permanent glaciers. 
Grasslands National Park of Canada
Saskatchewan's rare prairie grasses, dinosaur fossils, and badlands. 
Gros Morne National Park of Canada
UNESCO World Heritage Site amid Newfoundland's wild natural beauty. 
Gulf Islands National Park Reserve of Canada
An exceptional coastal island landscape in the southern Strait of Georgia. 
Gwaii Haanas National Park Reserve, National Marine Conservation Area Reserve, and Haida Heritage Site
Haïda culture and coastal rainforest on Queen Charlotte Islands. 
Ivvavik National Park of Canada
Calving ground for the Porcupine caribou herd. 
Jasper National Park of Canada
UNESCO World Heritage Site and glacial jewel of the Rockies. 
Kejimkujik National Park of Canada
Nova Scotia's inland of historic canoe routes and portages. 
Kluane National Park and Reserve of Canada
Yukon's UNESCO World Heritage Site contains Canada's highest peak. 
Kootenay National Park of Canada
UNESCO World Heritage Site featuring the famous Radium Hot Springs. 
Kouchibouguac National Park of Canada
Intricate Acadian blend of coastal and inland habitats. 
La Mauricie National Park of Canada
Lakes winding through forested hills for canoe and portage activities. 
Mingan Archipelago National Park Reserve of Canada
A string of islands carved out by the sea. 
Mount Revelstoke National Park of Canada
Rainforest of 1,000-year-old cedars and spectacular mountains. 
Nááts'ihch'oh National Park Reserve
Measuring 4,850 square kilometres, Nááts’ihch’oh National Park Reserve adjoins Nahanni National Park Reserve and it touches the Yukon boundary to the West. 
Nahanni National Park Reserve of Canada
Northwest Territories' UNESCO World Heritage Site. 
Pacific Rim National Park Reserve of Canada
Pacific Coast Mountains make up this marine and forest environment. 
Point Pelee National Park of Canada
Most southern point on Canadian mainland. 
Prince Albert National Park of Canada
Protects slice of northern coniferous forest and wildlife. 
Prince Edward Island National Park of Canada
A protected area with spectacular coast. 
Pukaskwa National Park of Canada
Canadian Shield's ancient landscape on Superior's North Shore. 
Quttinirpaaq National Park of Canada
Most remote, fragile, rugged and northerly lands in North America. 
Riding Mountain National Park of Canada
Protected "island" area in the Manitoba Escarpment. 
Sable Island National Park Reserve of Canada
A wild and windswept island of sand sits far out in the North Atlantic, its iconic crescent shape emerging from the expanse of the sea. Isolated and remote, Sable Island is one of Canada’s furthest offshore islands. 
Sable Island, Nova Scotia
Sirmilik National Park of Canada
Northern Baffin Island landscape containing Eastern Arctic Lowlands and Lancaster Sound. 
St. Lawrence Islands National Park of Canada
Established in 1904. 
Terra Nova National Park of Canada
Remnants of the Eastern Newfoundland Ancient Appalachian Mountains. 
Torngat Mountains National Park of Canada
The spectacular wilderness of this National Park comprises 9,700 km2 of the Northern Labrador Mountains natural region. 
Tuktut Nogait National Park of Canada
Calving ground for the Bluenose caribou herd. 
Ukkusiksalik National Park of Canada
The place where there is stone that can be used to carve pots and oil lamps 
Vuntut National Park of Canada
Northern Yukon's unique non-glaciated landscape. 
Wapusk National Park of Canada
One of the largest polar bear denning areas in the world. 
Waterton Lakes National Park of Canada
International Peace Park; where the Rocky Mountains meet the prairie. 
Wood Buffalo National Park of Canada
UNESCO World Heritage Site larger than Switzerland. 
Yoho National Park of Canada
UNESCO World Heritage Site in Rockies. 

Novo Código Florestal não anula multas anteriores, decide STJ


Novo Código Florestal não anula multas anteriores, decide STJ



Tribunal decidiu de forma unânime com base em um pedido de produtor do Paraná que queria anular multa por exploração irregular de APP

por Agência Brasil
Divulgação/Inea
Desmatamento em margem de rio motivou decisão do STJ
Multas aplicadas a proprietários rurais que desrespeitaram o Código Florestal de 1965 não são automaticamente anuladas com a nova lei, de 2012. Este foi o entendimento firmado de forma unânime pela Segunda Turma do Superior Tribunal de Justiça (STJ), em julgamento do ano passado. A decisão foi divulgada apenas na quinta-feira (31/1). 


Os ministros entenderam que a multa aplicada não éanistiada, e sim revertida em outras obrigações administrativas que precisam ser cumpridas pelo proprietário. Entre elas, a inscrição do imóvel no Cadastro Ambiental Rural (CAR), a assinatura de termo de compromisso e a abertura de procedimento administrativo no programa de regularização ambiental. 



Mesmo com o cumprimento integral das obrigações, as multas não são anuladas, mas convertidas em serviços de preservação, melhoria e qualidade do meio ambiente, explicou o relator do processo, ministro Herman Benjamin. Ele ainda destacou que o cumprimento das regras deve ser checado pelos órgãos fiscalizadores da autoridade ambiental e não pelo Poder Judiciário



O tribunal analisou o pedido de um proprietário rural do Paraná que queria anular multa de R$ 1,5 mil. Ele foi autuado por explorar de forma irregular área de preservação permanente nas margens do rio Santo Antônio (PR).

Fiscais do Meio Ambiente são deslocados para a Controlar


01/02/2013 - 05h30

Fiscais do Meio Ambiente são deslocados para a Controlar



TALITA BEDINELLI
DE SÃO PAULO


A Secretaria Municipal do Verde e Meio Ambiente de São Paulo vai deslocar de suas funções quase metade dos especialistas responsáveis pela fiscalização ambiental da cidade para que eles monitorem o trabalho dos 16 centros da Controlar, empresa que realiza a inspeção veicular.

Eles são encarregados de verificar denúncias de infração ambiental, como desmatamento, lançamento de poluentes em rios e ocupação irregular em área protegida. E reclamam que já trabalham em número abaixo do necessário: só 39 das 180 vagas da função estão preenchidas.
Na Controlar, a atribuição dos fiscais será a de vistoriar se o serviço à população está sendo bem prestado: se há filas, se os motoristas são recebidos com educação e se há corrupção, de acordo com os próprios fiscais.
Eles foram avisados disso nesta semana, em uma reunião na Secretaria do Verde e Meio Ambiente. Inicialmente, a ideia era que 32 dos fiscais da cidade participassem da nova tarefa.
Após reclamações, o secretário Ricardo Teixeira decidiu que, em vez dos 32, 16 mudariam para a Controlar --um fiscal para cada centro.
Oficialmente, a secretaria nega a determinação. A nova atuação dos fiscais foi publicada ontem no "Diário Oficial" do Município, com a justificativa de que há "necessidade de aprimorar a fiscalização" da inspeção veicular.
Questionada, a prefeitura não explicou como é feita essa fiscalização atualmente.
"Isso vai acabar com a fiscalização ambiental em São Paulo. Em menos de uma semana, um barraco construído em uma área de preservação vira uma favela se não for destruído. Depois, não tem mais o que fazer", contou um dos fiscais, que pediu para não ter o nome divulgado.

MUITO TRABALHO
Os fiscais afirmam que a quantidade de trabalho já é grande mesmo com todos eles atuando.
Entre janeiro e novembro de 2012, eles receberam 7.059 processos --grande parte deles (44%) referente a danos à vegetação-- e fizeram 1.375 vistorias. Há crimes que têm prazo para serem autuados ou podem prescrever.

Direito animal...


01/02/2013 - 03h30

Clínica de animais será obrigada a usar ambulância 'de verdade'




JOHANNA NUBLAT
DE SÃO PAULO

A clínica ou hospital veterinário que ofertar o serviço de transporte de animais em estado grave de saúde deverá equipar o veículo com maca de imobilização, ventilação mecânica, soro, sistema de monitorização do paciente e um médico veterinário.
A ambulância --com equipamentos específicos para animais, mas que lembram os de muitas ambulâncias para humanos-- deverá resgatar os pets em casos de urgência e emergência, como atropelamento, e não poderá fazer o transporte para banho e tosa.
Independentemente disso, a clínica pode oferecer um tipo de transporte simples para os casos menos graves.
Essas são algumas das novas regras instituídas, ontem, pelo Conselho Federal de Medicina Veterinária. Elas passam a valer em seis meses.
O objetivo é garantir atendimento adequado e evitar a contaminação de outros animais.
"O que não pode é o cliente ter a falsa impressão de que está tendo o atendimento de emergência. Por isso, a exigência do médico veterinário", diz Marcello Roza, integrante do conselho que participou da atualização da resolução.
O conselho também instituiu que hospitais veterinários --serviços que funcionam 24 horas e têm aparelhos diagnósticos-- tenham salas específicas para a vacinação.
Clínicas e consultórios podem continuar vacinando no mesmo local em que é feita a avaliação médica do animal.
O conselho diz acreditar que boa parte dos serviços já atende às novas regras. Em alta no Brasil, o "mercado pet" movimenta bilhões por ano.
Para o presidente da entidade, Benedito Fortes de Arruda, é preciso garantir ambientes que evitem a transmissão de doenças entre os pacientes.
Moacyr Lopes Junior - 24.set.12/Folhapress
O cãozinho Tigrão faz radiografia em hospital veterinário de alto padrão no centro de São Paulo
O cãozinho Tigrão faz radiografia em hospital veterinário de alto padrão no centro de São Paulo
'INVIÁVEL'
Adriane Tomimassu, proprietária do Centro Veterinário Pacaembu, em São Paulo, afirmou que as exigências devem inviabilizar o serviço de transporte para tratamento.
A clínica possui um carro que faz o transporte, mas sem os itens da nova norma. O serviço custa, em geral, de R$ 10 a R$ 50. Segundo Adriane, ela teria de cobrar ao menos R$ 300 para compensar a compra dos equipamentos. "E é super-raro um cão precisar de oxigênio no transporte", diz.
Diretora da rede Pet Care, Carla Berl disse que pensou há nove meses em adotar ambulância, mas desistiu devido ao custo. Mas ela afirma ser favorável às normas. "Tem gente que fala que tem ambulância, mas é só um carro."